recetas contra el cambio climático

El planeta Tierra ha sufrido a lo largo de su historia cambios en el clima y ha variado su temperatura media modificando así las condiciones de vida en la Tierra. Las consecuencias de estos cambios han podido verse en factores como el aumento o disminución de las zonas de hielo, pero sobre todo en la diversidad de especies tanto de flora como de fauna que han poblado el planeta.

Estos cambios han conformado lo que hoy conocemos como los hábitats y ecosistemas de la Tierra. Lo que hoy se llama Cambio Climático, podría tomarse como un cambio más de tantos si no fuese porque el origen de este cambio radica en otro lugar. Es el hombre el que está provocando este cambio debido a la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera y estos cambios se están produciendo más rápido de lo que ocurrió con los cambios anteriores. De hecho, no es hasta la época industrial que se comienza a hablar de este tema*.

*La información teórica de este taller está sacada de la página web de la Línea Verde del Ayuntamiento de Móstoles

La consecuencia de este cambio es que las especies animales y vegetales que pueblan el planeta podrían verse afectadas, ya que su capacidad adaptativa no está preparada  para sobrevivir a estos cambios, y por tanto, nuestro modelo de sociedad y nuestra supervivencia también peligra.

No solo la emisión de gases a la atmósfera es la causante de este cambio. También lo que llamamos cambio de los usos del suelo lo está provocando. Cuando deforestamos un terreno, perdemos los árboles y por tanto, los encargados naturales de absorber el CO2 que emitimos a la atmósfera.   Si a esto le sumamos que la deforestación se produce para crear pastos para la producción de ganado (la causante del 20% de las emisiones y gran parte es debido al metano producido por el estiércol de las vacas), no solo no tenemos aquello que reduce la emisión de gases sino que producimos algo que la aumenta.

¿Pero cómo se produce el cambio climático?

La acción del hombre con la industrialización y los sistemas de producción tanto de alimentos como de otros objetos de uso cotidiano, la quema de combustibles fósiles para producir energía, etc… produce la emisión de CO2, metano, CFCs, óxido nitroso y otros gases que crean una película en la atmósfera que retiene el calor y evita que salga al exterior. Por tanto, la Tierra conserva cada vez más y más calor. Una de las consecuencias claras del Cambio Climático es la reducción de la criosfera (el hielo del mundo), y esto no solo produce la consecuencia directa y visible que todos conocemos, que los osos polares pierden su hábitat, sino que este hielo es el encargado de reflejar gran parte de este calor que entra en la tierra, y si no existe, se absorbe por esta y la temperatura media aumenta.

Llegados a este punto, cabe remarcar que cuando hablamos de aumento de la temperatura, nos referimos a la temperatura media del planeta. Se dice que una subida de 2 grados modificaría irreversiblemente el clima de la Tierra y ello nos pondría en una situación muy difícil a nosotros. Pero no debemos entender esto como el cambio que existe entre el día y la noche o el invierno y el verano a escala local. Para hacernos una idea, una bajada de cuatro grados en la temperatura media del planeta provocó que los glaciares del hemisferio norte se extendiesen hasta la altura de París. Una subida de dos grados produciría que la mitad sur de España se conviertiese en el Sahara. Y existe consenso casi unánime de los científicos a nivel mundial de que una subida de 2 grados  es algo que debemos evitar, y ya hemos superado el uno y pico.

Contrariamente a lo que se pueda pensar, los efectos del cambio climático tienen consecuencias no solo ecológicas sino sociales y económicas:

  • Aumenta el nivel del mar, por lo que muchas ciudades e islas se cubrirían y sería imposible vivir en ellas.
  • Aumentan los fenómenos climáticos extremos, por lo que habría más huracanes de nivel 5, más sequías, más olas de calor y de frío, más lluvias torrenciales…
  • Se pierde la productividad de las cosechas, y esto, en una población en aumento y en un planeta que se prevee que necesitará un 60% más de alimentos para cubrir la demanda a finales del s. XXI, es un dato alarmante.
  • Se desplazan los ecosistemas y las especies, haciendo que, por ejemplo, el mosquito transmisor de la malaria pueda encontrar su hábitat en España en un par de décadas.
  • Y todo ello, provocaría movimientos migratorios de personas habitando zonas vulnerables (lugares con sequías extremas, ciudades que quedarían cubiertas por el mar, zonas azotadas constantemente por fenómenos meteorológicos extremos…), provocando lo que se llaman refugiados climáticos y dando pie a guerras y conflictos sociales graves.

Por todo ello, se ve necesario evitar a toda costa el aumento de las consecuencias del cambio climático y reducir lo más posible nuestras emisiones de gases de efecto invernadero.

Gran parte de este cambio, dependerá de las políticas de estado, pero como consumidores, nosotros podemos también hacer nuestra parte.

Como siempre decimos, el consumo de alimentos locales y de temporada, cultivados con técnicas sostenibles, reduciendo el uso de envases y las distancias que recorren nuestros alimentos es una de las formas en las que nosotros podemos contribuir a la reducción de gases nocivos a la atmósfera.

Pero además existen ciertas especies vegetales que podrían contribuir muy favorablemente a reducir estos efectos. Por eso en este taller, proponemos algunas recetas cocinadas con estos productos.

Uno de nuestros mayores aliados es el garbanzo, ya que no solo resiste temperaturas extremas de frío y calor, sino que necesita muy poca agua para su producción y lo que es más importante, se ha descubierto como un muy eficiente sumidero de CO2 (absorbe el CO2 de la atmósfera ayudando a reducir esa película de gases que evitan que el calor salga). En general todas las legumbres contribuyen a ello, por eso una dieta rica en legumbres y el cultivo masivo de las mismas, ayudaría a paliar los efectos del cambio climático, siendo además un alimento muy completo y necesario para nuestro organismo. Para saber más sobre este tema ver cultivo de legumbres como alimento del futuro.

Debemos encontrar otras especies que resistan las sequías y el calor: el olivo, el almendro, los cereales… son otros de nuestros aliados, y por suerte en España, nosotros tenemos larga experiencia en su cultivo.

El tomate de secano es ideal para este nuevo clima y las berenjenas son de las hortalizas más resistentes a la insolación extrema… debemos entender cuál será nuestro patrón climático de ahora en adelante y prevenirnos.

Si queremos ver qué cultivos se darán con mayor facilidad de aquí a unos años, podemos poner nuestra mirada en aquellos países con climas más secos y cálidos que el nuestro y copiar sus recetas: Marruecos, Egipto, Turquía, Siria, con países de los que podemos aprender.

Albóndigas de garbanzo y zanahoria

Ingredientes: 

20 gr de harina de arroz 

2-3 tiras de piel de limón 

200gr de zanahoria 

1 diente de ajo 

5-6 ramitas de perejil 

400 gr de garbanzos 

1 cucharada de comino molido 

1 cucharada de curry 

½ cucharada de sal 

Pimienta al gusto 

 

Huevo y pan rallado para rebozar 

 

 

1. Triturar muy fino la piel de limón 

2. Picar la zanahoria pelada, el diente de ajo, los garbanzos y el perejil hasta que queden unos trozos muy pequeños pero que se diferencien los ingredientes.  

3. Añadir el comino, el curry la sal y la pimienta.  

4. Hacer bolas con la mezcla 

5. Empanar con huevo y pan rallado y freír unos minutos.  

 

Hamburguesas de boniato y espinacas 

Para la salsa de yogur: 

250 gr de yogur griego 

20 gr de zumo de limón 

10 gr de aceite 

2 ramitas de albahaca 

Pimienta y sal 

1. Mezclar todos los ingredientes y batir.  

2. Dejar reposar en la nevera.  

Para las hamburguesas: 

100 gr de harina de garbanzo 

400gr de batata o boniato 

200 gr de judías blancas cocidas 

30 gr de cebolleta 

1 diente de ajo 

30 gr de copos de avena 

100gr de espinacas 

1. Mezclar todos los ingredientes y triturar hasta que quede una masa en la que se diferencien los ingredientes.  

2. Coger bolas del tamaño de una cuchara y freir con un poco de aceite a fuego medio.  

3. Aplastar las bolas durante la cocción para darle forma de hamburguesa.  

 

Hummus de lentejas 

1 diente de ajo 

40 gr de semillas de sésamo u otra semilla pequeña 

10 gr de almendras crudas sin piel 

1 cucharada de comino molido 

30 gr de zumo de limón 

1 pellizco de clavo molido 

70 gr de aceite 

400 gr de lentejas cocidas 

sal 

1. Mezclar todos los ingredientes y triturar hasta hacer una pasta homogénea.  

2. Rociar con aceite y servir 

 

Pan indio 

Para 16 unidades: 

500 gr de harina de trigo 

240 gr de agua 

60 gr de aceite 

½ cucharada de sal 

 

1. Mezclar cuidadosamente el agua, la harina, el aceite  y la sal 

2. Amasar durante cinco minutos o hasta que la masa quede uniforme y no se pegue. 

3. Hacer una bola y dejar reposar diez minutos en un bol tapado con un trapo o fil de cocina 

4. hacer 16 bolas 

5. Con un rodillo estirar cada bola hasta dejar la masa lo más fina posible.  

6. Pasar por la sartén a fuego medio vuelta y vuelta hasta que la masa quede crujiente. No añadir aceite para el cocinado.  

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