Plantación de otoño. Un repaso a la asociación de cultivos.

IMG_7853El otoño es época de plantar las hortalizas de invierno para su consumo en los meses de frío. Estas plantas han de ser aquellas que resistan sin problema las heladas y las temperaturas más bajas. En muchos casos, otras plantas pueden ser introducidas en nuestro huerto, pero deberemos protegerlas de las heladas nocturnas para evitar que el hielo las queme. Por lo general, elegiremos variedades de invierno de lechugas u otras hortalizas de hoja. Y recurriremos a plantas de raíz, que estarán más protegidas del frío al estar bajo tierra. Es el caso de los ajos, zanahorias, rábanos, cebollas y remolachas. Plantaremos también las crucíferas (repollo, coliflor, coles de Bruselas y brócoli) y leguminosas resistentes como las habas y los guisantes. Otros cultivos que resisten bien el frío pueden ser las acelgas, las espinacas y el apio, aunque en este último caso es posible que nos encontremos con un espigado prematuro si lo hacemos en este momento.

Podemos encontrar calendarios de cultivo en internet en los que consultar qué podemos plantar y hasta qué mes, aunque lo recomendable es comenzar cuanto antes. Octubre sería el mes ideal, ya que todavía tenemos algo de calor que permita a las semillas germinar, aunque los momentos de siembra dependerán de la temperatura de germinación de cada semilla. Por ejemplo, las espinacas y los guisantes, consienten temperaturas de germinado entre los 15 y 20 grados. Para los hortelanos más rezagados, podemos decir que las hortalizas que aguantan un sembrado más tardío son las habas y los rábanos (hasta noviembre) y los ajos (hasta diciembre). Así que aún si llegáis tarde a la siembra de octubre, tenéis posibilidades de plantar algo en vuestro huerto. Si no, siempre está bien dejar la tierra en reposo con un sembrado de abono verde como el trébol para recuperar la tierra y prepararla para el cultivo de primavera. Es importante no dejar nunca la tierra al descubierto.

ASOCIACIONES DE  CULTIVO

Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre asociaciones de cultivos, por lo que en este artículo nos limitaremos a contaros algunos detalles más para ampliar información y a mostraros algunos ejemplos de asociaciones que hemos llevado a cabo en nuestro huerto en la terraza.

Hemos de tener en cuenta que la asociación de cultivos es fundamental en agricultura ecológica, ya que las funciones que en la agricultura tradicional hacen los abonos y pesticidas químicos, debemos compensarlas con una buena asociación y la creación de un ecosistema que se proteja y se ayude manteniendo un equilibrio natural. Dicho esto, cuando hablamos de grandes extensiones de terreno (cultivos para producción y venta y no huertos familiares), la asociación se hace más complicada, ya que imposibilita la introducción de maquinaria en la huerta (debido a los distintos momentos de cultivo, los espacios entre plantas, etc.). Además, crear una buena asociación de cultivos en consonancia con una buena rotación, puede resultar también complicada, ya que por lo general, las asociaciones más favorables ocurren entre plantas de distintas especies que no se corresponderían en los mismos espacios si tenemos en cuenta las rotaciones. Una de las maneras que hemos encontrado de salvar este obstáculo, es encontrar las asociaciones de aquellas plantas que, aun siendo de la misma familia, se favorezcan, como puede ser el caso de los nabos y las coles. O bien, crear asociaciones por bancales contiguos, formando, por ejemplo, un bancal de zanahorias delimitado por dos bancales de cebollas. Hemos de tener en cuenta que las asociaciones, a pesar de todo, no son la panacea de nuestro huerto, ya que plantas que pueden repeler a ciertas plagas pueden favorecer a otras. Por lo que siempre hemos de llevar un control visual y manual exhaustivo de nuestro huerto y elegir siempre aquello que nos aporte mayor beneficio según nuestras circunstancias. Por poner un caso concreto, el apio repele a las orugas de la col, pero no puede combatir contra las babosas. Por tanto, si nuestro huerto es más comúnmente atacado por éstas es preferible recurrir a otro tipo de técnicas o de plantas para evitar las plagas más frecuentes. La mostaza en cambio, mantiene alejadas a las babosas.

A continuación, os mostramos las asociaciones que hemos decidido probar en nuestro huerto este otoño. Además de tener en cuenta sus relaciones beneficiosas en cuanto a repulsión de plagas, hemos querido crear sistemas en los que todos los espacios estén cubiertos (plantas rastreras o bajas, plantas de raíz y plantas de altura), para aprovechar mejor la capacidad de nuestras macetas, y también promover relaciones beneficiosas de aporte-consumo de nutrientes. Os mostramos las razones para cada asociación como sigue:

Remolacha, coles y rúcula. La remolacha ocupará el espacio subterráneo, las coles crecerán a lo alto y la rúcula cubrirá el suelo salvándolo de la incidencia de las heladas. Anteriormente en esta maceta teníamos solanáceas, por lo que según la rotación de cultivos, hemos de poner plantas que sean menos exigentes que las anteriores.

Nabos, coles y mostaza. Los nabos crecerán hacia abajo, las coles ocuparán el espacio aéreo y la mostaza cubrirá el suelo a la vez que evitará a las babosas y aportará una dosis extra de potasio.

Guisantes, apio y albahaca. Tras una tierra exhausta por las cucurbitáceas, los guisantes recuperarán el nitrógeno perdido y crecerán a lo alto, mientras que el apio y la albahaca (presentes desde la primavera pasada), continuarán su crecimiento durante el invierno (La albahaca morirá para resurgir la primavera siguiente en el mismo lugar).

Habas y lechugas. Igualmente en este caso, recuperaremos la tierra con las habas y ocupamos el primer nivel de altura con lechugas, plantas poco exigentes en nutrientes que no tendrán problema en crecer a pesar de hacerlo en una tierra agotada por las solanáceas.

Un apunte más sobre la rotación de cultivos.

SI lo que queremos es aprovechar mejor nuestra tierra sin tener que hacer constantes aportes de abonos, os mostramos aquí las exigencias de los cultivos más comunes para que podáis jugar a crear vuestras propias asociaciones y rotaciones:

Primera rotación. Platas más exigentes (a razón de 3kg/m2 de compost): patata, berenjena, apio, coles (salvo col ce Bruselas), pepino, calabaza, espinaca, maíz, guindilla, puerro, pimiento, tomate.

Segunda rotación. Plantas menos exigentes (aporte menor a 3kh/m2 es necesario): remolacha, acelga, zanahoria, judía, habas, lechuga, guisante.

Tercera rotación. Plantas que detestan el compost (aporte nulo de nutrientes):ajo, col de Bruselas, berro, endivia, habas, canónigos, nabo, cebolla, verdolaga y rábano.

Cuarta rotación. Regeneración del terreno. Aplicar abono verde y dejar la tierra descansar: trébol, mostaza, veza, alfalfa, altramuz o leguminosas (sin dejar de formen fruto, realizaremos una poda constante para que la raíz se vaya desprendiendo de la planta paralelamente y aportando a la tierra partículas de nitrógeno).

 

 

 

 

One comment

  1. Buenas tardes!!

    Me podrían informar de si podrían ir personas de manera libre, pero organizado a vuestra disposición a colaborar en el huerto, echar una mano donde hiciera falta, regando, quitando malas hiervas, tareas de limpieza, etc, es decir, aprender y desarrollar las tareas propias del cuidado de un huerto.

    Muchísimas gracias.
    Un saludo, Estíbaliz#

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