Otras ideas para bancales

12572977_830127130431806_4829841085922675518_nAdemás de los sistemas vistos en Diseño de bancales, existen dos sistemas popularizados recientemente que podemos utilizar y que van un paso más allá dentro de los bancales elevados. Veamos los sistemas y sus beneficios:

HUGEL KULTUR:

Es un sistema inventado por el austríaco Sepp Holzer, en el que tenemos asegurado el auto-abonado del bancal durante diez años. Además, otra de sus ventajas es que una vez construido apenas necesita riego, ya que la descomposición de los materiales en su interior mantiene la humedad constante. Es un sistema que se ha demostrado eficaz tanto en zonas desérticas como en zonas húmedas. Es la forma ideal de deshacernos de los restos de poda de nuestros árboles, que de otra forma serían quemados o tirados a la basura.

12523154_830127143765138_4293249228016115157_nConsiste en colocar un montículo de troncos en descomposición sobre el que reposarán ramas más pequeñas, hojas, paja, serrín, gallinaza o cualquier material que utilizaríamos para realizar compost. Esto se cubre con una capa de tierra y compost y se oculta con paja. Todo ese material irá descomponiéndose con el tiempo aportando nutrientes a las platas que ahí coloquemos. El sistema suele tener una elevación de unos 50 cm y es recomendable utilizar maderas de rápida descomposición. Por ejemplo, el cedro (de descomposición lenta y con sustancias antimicrobianas y antifungicas), la falsa acacia (no se pudre con facilidad debido a su alta densidad) y el nogal (tóxico para otras plantas) no se recomiendan. Mientras que las maderas de manzano, álamo, aliso, sauce y abedul son muy recomendables por su rápida descomposición. Por efecto de la descomposición, a medida que van pasando los meses, el montículo apilado va disminuyendo, por lo que es interesante hacerlo lo más elevado posible.

Otra ventaja interesante es que el efecto de la descomposición genera en este sistema una ligera elevación de la temperatura, por lo que las raíces no sufren tanto los efectos de las heladas y en ocasiones puedes alargar las cosechas.

El hecho de no tener que abonar el bancal nos permite mantener el suelo sobre el que plantaremos imperturbable, favoreciendo la proliferación de microorganismos beneficiosos.

Cómo construirlos:

  1. Elegir la ubicación y remover un poco la tierra sobre la que se va a colocar el bancal.
  2. Colocar las ramas o incluso troncos si el bancal es más grande.
  3. Superponer una capa de césped cortado o restos orgánicos.
  4. Echar una capa de compost y plantar sobre ella.
  5. Cubrir con paja u otra cobertura

12573096_831105967000589_7219885589704953393_n12573107_830127137098472_1693656167648951367_n

 

 

 

 

 

BANCAL DE DOBLE EXCAVACIÓN

20130126doublediggingUna de las razones del éxito del cultivo biointensivo reside en la formación de los bancales. En un principio, es bastante trabajoso frente a los bancales convencionales, pero la productividad aumenta considerablemente, ya que lo que hacemos es aumentar la profundidad de tierra aireada, por lo que las raíces no ven necesidad de moverse a lo ancho para expandirse ya que tienen tierra mullida hacia abajo. Por tanto, no solo pueden aumentar su capacidad para resistir vientos fuertes y alcanzar los nutrientes que permanecen en el subsuelo, sino que dejan más espacio para que los cultivos puedan plantarse más cerca.

Se ha observado en estudios de bancal profundo que una planta como el tomate, cuya profundidad de raíz suele alcanzar los 30-40 cm, se extiende hasta los 90 cm. Igualmente, una lechuga que generalmente ocupa unos 20 cm de raíz, profundiza hasta los 60 cm. Igualmente una zanahoria pasa de los 45 cm a 1,20cm.

Respecto al tamaño de los bancales, no hay ningún cambio. Se recomiendan bancales de 1,20 de ancho y 30 cm de altura. El largo podemos variarlo, pero por lo general, si disponemos de espacio suficiente, el largo ideal de los bancales será de unos 10 m. Cuanto más alto sea el bancal, más área de esponjosidad tenemos para nuestras raíces. Podemos utilizar la tierra superficial de los caminos para aumentar la altura.

Nuevamente, recomendamos el bancal frente al surco ya que de esta manera, podremos obtener más espacio de cultivo pues reducimos el espacio para caminos. Además, evitamos la compactación continua del suelo, reducimos la incidencia del viento y mantenemos mejor la temperatura y por tanto la humedad del suelo.

Pasos a seguir:

  1. Cortaremos la hierba, si la hay, lo más corta posible.
  2. Es recomendable regar abundantemente la tierra antes de trabajarla, esto reducirá nuestro trabajo enormemente. Un bancal de este tipo podría tardarse en hacer una semana. Con la tierra húmeda y por tanto más blanda podremos hacerlo en 4-6 horas. Además, evitaremos así romper la estructura del suelo.
  3. Mediremos y marcaremos con una cuerda y estacas el espacio del bancal. A continuación con una azada recta, levantaremos los primeros 5 cm de suelo para marcar el espacio y retiraremos la cuerda y estacas.
  4. El uso de una horca de doble mango puede sernos útil para aflojar la tierra antes de cavarla si se considera necesario.
  5. Sacaremos los primeros 30 cm de tierra de los primeros 20-30 cm de bancal. Nos ayudaremos de un tablón para marcar los espacios que además nos servirá para distribuir el peso de nuestros pies y no compactar más la tierra. Este pedazo de suelo se depositará en una carretilla y se llevará hasta el final del bancal.
  6. Usaremos una horca para aflojar los siguientes 30 cm de suelo.
  7. Colocaremos un poco de abono en este espacio abierto y avanzaremos con la tabla otros 30 cm más.
  8. La tierra que queda ahora al descubierto será utilizada para rellenar el hueco que hemos dejado libre. Nuevamente, usaremos la horca para profundizar hasta los 60 cm y repetiremos este proceso hasta acabar el bancal.
  9. Volcaremos la tierra que retiramos del primer tramo en el hueco que nos quede al final.
  10. Rastrillaremos para aplanar la superficie y observaremos que solo con la propia tierra que teníamos, la altura ha aumentado bastante, ya que lo que hemos hecho ha sido introducir aire en el terreno.

Tradicionalmente, el método biointensivo recomienda repetir este proceso todos los años. Pero es posible reducir este trabajo y realizarme menos regularmente utilizando una horca de doble mango para airear la tierra alternativamente para así no tener que hacerlo todos los años y no perjudicar a los microorganismos que viven en el suelo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *