Iniciativas en Transición

transition townLas Iniciativas en Transición son un amplio conjunto de respuestas colectivas, organizadas desde las comunidades locales, que quieren enfrentar con originalidad y actitud positiva las graves problemáticas que se vislumbran en el horizonte de las próximas décadas: especialmente el cambio climático, el fin de la energía barata (pico del petróleo) y las graves consecuencias socio-económicas de estos problemas.

Parten de cuatro convicciones:

1. Un futuro con menos energía, y por tanto sin crecimiento económico, es inevitable.
2. Nuestra sociedad es altamente vulnerable por su grado de dependencia de los combustibles fósiles.
3. Sólo se puede actuar colectivamente, y hay que actuar ahora.
4. A través de la creatividad y el ingenio colectivo, podemos crear realidades que nos permitan vivir bien, e incluso mejor, con menos.

El corazón de una Iniciativa en Transición es la puesta en marcha de proyectos concretos, a nivel municipal, que permitan ir construyendo un mundo más libre, más equitativo y más pleno al tiempo que nos adaptamos al duro escenario de crisis crónica que nos espera. Y esto se hace desde la práctica: frente a la reivindicación de ideas, lo que hace una Iniciativa en Transición es empezar a organizar, aquí y ahora, realidades alternativas tangibles y nuevas instituciones que funcionen bajo otros principios, como la autogestión, en muchos planos de la vida cotidiana: en el trabajo, en la vivienda, en la economía, en la alimentación, la energía, las relaciones personales.

Como movimiento, las Ciudades y Pueblos en Transición nacieron en el año 2006 en Kinsale, Irlanda. Desde entonces el movimiento ha conocido un proceso de crecimiento exponencial vertiginoso: en Septiembre de 2014, 477 ciudades de todo el mundo se habían declarado oficialmente en Transición, y miles tiene proyectos en marcha. En el Estado Español tenemos ejemplos de municipios que tienen muy avanzado su proceso de transición. Esto incluye pueblos pequeños, como Teo en Galicia o Zarzalejo en la sierra madrileña, pero también grandes ciudades como Gasteiz. No se trata por tanto de una quimera sino de un proyecto viable, que ya está funcionando bien, y que en Móstoles sería perfectamente posible.

A este marco de acción colectiva, que nos parece muy interesante, el Instituto de Transición Rompe el Círculo le añade dos elementos que quieren superar los puntos débiles del movimiento Ciudades en Transición:

1. El Movimiento de Ciudades en Transición no es anticapitalista. Sin embargo esto es un error por dos motivos: a) son las lógicas capitalistas las que están llevando a nuestra sociedad a un callejón ecológico sin salida y al resigo de un colapso; b) sin cuestionar los privilegios económicos derivados del saqueo de los grandes bancos y grupos corporativos, y sin promover el reparto de la riqueza, las iniciativas en transición no podrán hacerse cargo de la creciente masa de pobres y excluidos que genera el capitalismo.
2. El Movimiento de Ciudades en Transición es apolítico y no cree en el conflicto. Sin embargo, existen muchas transiciones posibles a otro modelo de sociedad en función de que primen los intereses de las capas populares o de las élites. Por tanto la transición existirá conflicto y posicionamiento político. Por supuesto, posicionamiento político no significa posicionamiento partidista, y en este sentido es importante que la Iniciativa en Transición mantenga su autonomía y su margen de maniobra y no se ate a unas siglas.

Por tanto, desde el Instituto de Transición Rompe el Círculo no sólo queremos promover una transición como la que se está dando en muchos lugares del mundo, sino que queremos hacerlo dándole un enfoque anticapitalista: esto es, experimentando con formas no capitalistas de organización de la vida económica, social y cultural. Para evitar recelos una última aclaración: el poscapitalismo ya no puede suponer un corte radical e inmediato con los principios que rigen nuestro sistema económico, que son la propiedad privada y el mercado. De hecho, la defensa de pequeñas formas empresariales locales frente al predominio de los grandes monopolios es muy importante para cualquier iniciativa en transición. De lo que se trata a corto plazo es de evitar el enorme poder que los mercados han acumulado, hasta el punto de que sus intereses gobiernan por encima de los intereses de las personas. Y a medio plazo, el horizonte es levantar formas de producir más cooperativas que vayan convirtiéndose en predominantes frente a las formas capitalistas.

Ver Móstoles en Transición 2015

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