Ideas sanas para comer fuera de casa

La alimentación se está volviendo un tema que comienza a interesar al público general. Cada vez miramos más lo que comemos, intentamos buscar productos saludables, con menos conservantes, con menos pesticidas, más naturales…

Pero nuestro estilo de vida muchas veces choca con nuestro deseo de comer sano. Sobre todo en las grandes ciudades y zonas colindantes, comer en el trabajo se ha vuelto una obligación. Poca gente tiene la suerte de poder volver a casa a comer y regresar al trabajo. Por eso, comer de tupper se ha vuelto una costumbre muy aferrada a nuestra cotidianeidad. Comer de tupper o comer fuera (generalmente comida rápida, platos precocinado, etc…) contradice nuestro intento de llevar una vida más sana, pero esto no siempre tiene que ser así. Existen fórmulas que podemos utilizar para seguir comiendo de manera saludable, aun cuando nuestra jornada laboral no nos lo permita.

En este taller, queremos hacer un acercamiento a la comida para llevar, que no necesita de ser calentada y que es una propuesta ideal para aquellos que comemos fuera de casa*.

Cosas que hay que saber

  1. Muchos de los ingredientes que utilizaremos son crudos. Los alimentos crudos, se están demostrando grandes aliados para nuestra salud. Mantienen el 100% de sus propiedades, ya que no han sido calentados a más de 45 grados, funcionan como magníficos antioxidantes y depurativos, aumentan la vitalidad, hidratan el organismo sin necesidad de beber agua ya que al no estar cocinados no pierden humedad y retrasan el envejecimiento de nuestras células ya que no pierden vitaminas, enzimas ni oligoelementos. (Para saber más sobre la comida cruda ver taller de cocina crudivegana).
  2. Propondremos recetas 100% de origen vegetal, sin azúcares refinados, lácteos ni gluten, que se mantienen mejor sin necesidad de añadir conservantes y pueden hacer una comida nutricionalmente completa si se saben combinar.
  3. El modo de alimentación que proponemos, no ha de ser un cambio radical, sino que aconsejamos ir introduciendo nuestras propuestas poco a poco ya que solo así afianzaremos nuestro gusto por este tipo de recetas.
  4. Son recetas para llevar, aunque pueden servirnos también para cualquier momento que estemos en casa. Son rápidas de hacer y sencillas de comer.
  5. Para aquellos con poco tiempo, pueden preparar las cinco raciones semanales la tarde del domingo y gracias al sistema de tarros de cristal y su propuesta de combinación, aguantarán en la nevera hasta el viernes. De manera que podemos comer uno cada día sin preocuparnos por la comida. Preparar cinco tarros solo te llevará una hora.
  6. Recomendamos el uso de tarros de cristal (reciclados o con gomas herméticas) ya que mantienen mejor los alimentos y evitamos el uso de plásticos, tan contaminantes en su producción y desecho y de cuestionada idoneidad para nuestra salud.
  7. La combinación de los alimentos es fundamental tanto para obtener una receta equilibrada como para su conservación.

Tipos de alimentos

Grasas (aguacate, aceite, frutos secos…)

Almidones (patata, hortalizas de raíz, cereales…)

Proteínas (legumbres, frutos secos…)

Vegetales de hoja verde (lechuga, repollo,espinacas,  kale, acelga…)

Frutas neutras (manzana, pera, frutos rojos, melocotón…)

Frutas dulces (plátano, higos, caquis…)

Frutas ácidas (kiwi, piña, naranja, fresa…)

Cómo combinar los alimentos en tu receta

La combinación de los alimentos es fundamental para su adecuada digestión. No sirve de nada hacer aportes de calcio, por ejemplo, si los mezclamos con alimentos que impiden dicha asimilación.

Algunas ideas al respecto:

La fruta se come sola, e idealmente antes de las comidas o en momentos aislados.

Las proteínas y las harinas se recomienda comerlas en platos separados.

Los hidratos de carbono y los almidones no combinan bien entre sí.

Las proteínas animales no combinan bien entre si. En cambio, las vegetales sí lo hacen.

Las grasas pueden mezclarse con cualquier alimento excepto las frutas, aunque conviene no abusar.

Cómo crear nuestro tarro

  1. Los tarros han de estar esterilizados para garantizar su conservación.
  2. Llena el tarro hasta arriba para evitar que haya alto contenido en aire. Utiliza tarros adecuados al tamaño de las raciones que necesites.
  3. El orden de las capas es fundamental. Los ingredientes con alto contenido en agua se ponen en la capa más baja. Las hojas serán las últimas en meter para mantener su frescura y vigor, no se deben usar aliños ni sal hasta el momento de consumo.
  4. Debemos hacer una combinación adecuada de alimentos para no perder ningún nutriente y aportar a nuestro cuerpo una comida equilibrada y llena de energía.
  5. Aunque parezca una tontería, comemos por los ojos, así que la combinación de colores también es algo a tener en cuenta. Si estimulamos la vista, estimulamos el apetito.
  6. Si además de combinar tipos de alimentos, combinas tipos de sabores, saciarás tu sistema nervioso y no te quedarás con ganas de más. Usa alimentos, dulces, amargos, ácidos y salados en el mismo plato.
  7. Combina texturas para que tu organismo no eche de menos nada y masticar sea una práctica que requiera de una buena salivación y no se ingiera rápidamente.
  8. Una vez preparado, protégelo del sol y guardalos inmediatamente en la nevera.

Crea tu tarro:

 

Topping: 

Semillas, frutos secos y deshidratados

Capa superior: 

Ingredientes de hoja

Capas intermedias:

Se colocarán de más peso a menos peso

Capa base:

Salsas, ingredientes macerados, o vegetales que puedan ir soltando agua.

Una receta tipo: Flower power

1 calabacín

100gr tomatitos cherry

20 gr espinacas

20 gr hojas lechuga variada

20 gr de pistachos

120ml de salsa de hierbas frescas*

Flores comestibles

orégano

1. Lava todas las verduras

2. Corta el calabacín en dados y los cherry en cuartos

3. Escurre bien las espinacas y las hojas de lechuga

4. Monta el tarro

Capas:

Salsa en la base

Calabacín en dados

Tomate cherry con orégano

Espinacas

Hojas de lechuga

Pistachos

flores

 

*Para la salsa de hierbas frescas, 1 ración (aguanta en la nevera 7 días)

Mezcla bien con la batidora los siguientes ingredientes:

40gr de aceite

1 cucharada de zumo de limón

3 gr de albahaca fresca

1 pizca de orégano en polvo

4 gr de cebolla media cucharada de perejil

20 gr de agua

Sal marina

(puede añadirse medio dátil si se desea)

 

* Gran parte de la teoría de este taller está sacado de Vergés,  Marta (2016), Cómete el tarro, ed. Planeta, Barcelona.

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