El huerto de Conchi

El huerto de Conchi se plantea como un huerto experimental donde aprender juntos las técnicas para crear un huerto bajo las bases de la permacultura.

Estos son los condicionantes iniciales para la formación de la huerta, que justifican en parte los modos de actuación que a continuación describiremos:

El huerto de Conchi es un espacio contenido dentro de una casa en las afueras de Batres. La intención de la dueña al crear este huerto es abastecerse de hortalizas frescas  con el condicionante de no poder emplear mucho trabajo en el mantenimiento de la huerta, ya que no dispone de mucho tiempo para poder dedicar a esta labor. Por tanto, será un huerto cuya intención final sea el autocontrol del propio huerto, en equilibrio natural y sin necesidad de mucha incidencia humana para su mantenimiento. Para poder obtener hortalizas en esta temporada, se decide dividir el huerto en dos partes. Una de ellas se abonará con estiercol de caballo y se volteará para plantar las hortalizas de verano. La otra se someterá al experimento permacultural que a continución describimos. Cuando esta última produzca, se replicarán las labores de mejoramiento del suelo en la zona ahora cultivada. Pincha para ver otras formas de abonado de la tierra.

Sesión 1: reconocimiento (Mayo 2015)

El espacio que trabajaremos está vallado, para protegerlo de los animales de la casa. Su medida gira en torno a los 20 metros cuadrados.

El espacio que trabajaremos está vallado, para protegerlo de los animales de la casa. Su medida gira en torno a los 20 metros cuadrados.

Partimos de un terreno sin trabajar desde hace años. La primera labor es aprovechar esta situación para analizar las plantas que en él crecen.

Partimos de un terreno sin trabajar desde hace años. La primera labor es aprovechar esta situación para analizar las plantas que en él crecen.

 

 

 

 

 

 

 

 

Observamos que en el terreno crece mucha ortiga. Esta es indicadora de suelos bien nitrogenados, por lo que hay muchas posibilidades de que el suelo sea fértil. Pero debemos analizar antes de comenzar varios elementos que van a condicionar la calidad del huerto.

Sesión 2: estudio del suelo y trabajo para favorecer la vida microbiana (junio 2015)

Antes de ponernos a hacer los bancales y el diseño, consideramos importante hacer un estudio del suelo para saber qué tipo de terreno teníamos y cuáles serían sus necesidades nutricionales de cara a la plantación posterior.

Primeramente, realizamos unas pruebas caseras para determinar la composición del suelo y su vida microbiana:

Como podemos observar, la mezcla en la prueba I burbujea un poco. Esto nos indica que el suelo es alcalino, pero no demasiado, por lo que no es necesario corregirlo.

En la prueba II observamos que apenas se produce reacción, si así fuese, estaríamos ante un suelo ácido y habría que corregirlo.

En la prueba III determinamos la composición en cuanto a limo, arcilla y arena de la tierra para saber de antemano cuál sería su capacidad de drenaje, retención de agua y capacidad para albergar nutrientes. Es una tierra bastante arcillosa que mejoraremos con el aporte de materia orgánica a lo largo de los años.

Por último, echamos sobre un puñado de tierra un chorro de agua oxigenada para observar su reacción. La mezcla comenzó a aumentar de tamaño y burbujear, esto nos indicó que el suelo poseía bastante materia orgánica en descomposición y por tanto, un buen hábitat para microorganismos del suelo.

(Para más información sobre este proceso, ver el taller sobre mejoramiento de suelos)

Por último, repartimos puñados de compost maduro con lombrices (bombas de microorganismos sobre la tierra). Esto ayudará a que la vida microbiana aumente y a que las lombrices nos ayuden durante estos años a descomponer la materia orgánica y transformarla en abono para nuestras plantas.

Las bombas se repartieron por el espacio ya delimitado.

Las bombas se repartieron por el espacio ya delimitado.

Como conclusión, no vemos necesaria ninguna intervención inicial extraordinaria del terreno. Pero como nuestra intención es prepararlo lo mejor posible para las futuras cosechas, no realizaremos ningún cultivo de producción hasta la primavera próxima. El tiempo hasta entonces lo utilizaremos para acondicionar y mejorar el estado de la tierra.

Sesión 3: diseño de bancales (junio 2015)

Procedemos a un primer y único laboreo de la tierra con motoazada para mullirla y permitir que la creación de bancales sea más sencillo.

Procedemos a un primer y único laboreo de la tierra con motoazada para mullirla y permitir que la creación de bancales sea más sencillo.

A continuación, delimitamos con cuerda el terreno a trabajar. El espacio se diseñará sobre un cuadrado y contendrá formas que nos permitan el mayor aprovechamiento del espacio.

A continuación, delimitamos con cuerda el terreno a trabajar. El espacio se diseñará sobre un cuadrado y contendrá formas que nos permitan el mayor aprovechamiento del espacio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El diseño elegido será un huerto mandala, con un círculo central y un bancal continuo rodeando el perímetro del huerto. Para un mejor aprovechamiento del espacio, los pasillos se crean añadiendo cuatro huecos de herradura para poder alcanzar todas las partes del huerto sin necesidad de pisar los bancales ni estirarse demasiado para acceder a cada rincón.

La razón para elegir este sistema es puramente estética, aunque sí sabemos que la utilización de formas sinuosas favorece la existencia de bordes (y por tanto la diversidad de fauna y flora auxiliar) y es un buen sistema para entorpecer las ráfagas de viento que puedan perjudicar a las plantas de altura. Pincha para conocer otros tipos de bancales.

Nuestra intención ahora es crear una capa de suelo fértil y lleno de vida mediante el uso de materiales de desecho. Colocamos sobre el terreno cartón sin tintar y sin restos plásticos. Con esto, evitaremos que crezcan hierbas no deseadas y aportaremos carbono al terreno.

Nuestra intención ahora es crear una capa de suelo fértil y lleno de vida mediante el uso de materiales de desecho. Colocamos sobre el terreno cartón sin tintar y sin restos plásticos. Con esto, evitaremos que crezcan hierbas no deseadas y aportaremos carbono al terreno.

Aprovecharemos la rigidez del cartón para dibujar el diseño elegido. De esta manera, las capas superiores no tendrás más que limitarse a ocupar el espacio cubierto por el cartón.

Aprovecharemos la rigidez del cartón para dibujar el diseño elegido. De esta manera, las capas superiores no tendrás más que limitarse a ocupar el espacio cubierto por el cartón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Humedeceremos el cartón para que se vaya reblandeciendo y comience a descomponerse. A continuación, añadiremos una capa de estiércol (puede ser fresco o maduro) y una capa de los restos de poda que sacamos del terreno antes de arar. Para evitar que el viento vuele las capas, sacaremos tierra de los pasillos para poner peso sobre ellas. De esta manera, además, elevaremos la altura de los bancales. Por último, colocaremos una capa de paja para proteger la tierra del sol y el viento y humedeceremos muy abundantemente toda la mezcla.Dado que el circuito de riego, debido a la forma de los bancales, va a ser sinuoso, decidimos colocarlo ahora aunque no lo vayamos a utilizar para que la manguera vaya cogiendo la forma. Nos ayudamos de pesos para que mantenga las curvas. De esta manera, evitamos que el viento vuele la paja que hemos colocado.

Para poder disponer de hortalizas durante este verano, hemos decidido plantar de manera orgánica convencional la otra mitad del terreno, aportando estiércol maduro y haciendo bancales semi elevados rectangulares para plantar lo que necesitaríamos durante el verano.

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sesión 4: mantenimiento y plantación de leguminosas (septiembre 2015)

Hemos dejado sin perturbar nuestro diseño durante todo el verano. Lo único que hemos hecho durante este tiempo ha sido humedecer los bancales para que los materiales se fuesen pudriendo poco a poco.

Observamos que la hierba ha crecido más de un lado que de otro. Esto indica que el agua se acumula sobre todo en esta zona, por lo que lo tendremos en cuenta a la hora de plantar nuestras hortalizas. Esa zona requiere de menos riego o de plantas más exigentes en agua.

Observamos que la hierba ha crecido más de un lado que de otro. Esto indica que el agua se acumula sobre todo en esta zona, por lo que lo tendremos en cuenta a la hora de plantar nuestras hortalizas. Esa zona requiere de menos riego o de plantas más exigentes en agua.

Nuestro cometido ahora es desherbar los pasillos con la ayuda de una azada o pala y aprovechar toda esta materia orgánica verde para añadirla a los bancales.

Nuestro cometido ahora es desherbar los pasillos con la ayuda de una azada o pala y aprovechar toda esta materia orgánica verde para añadirla a los bancales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Observamos al levantar las capas que bajo éstas, el suelo permacece húmedo y comienza a ser hábitat de diversos insectos beneficiosos para la tierra (sobre todo lombrices).

Con ayuda de una azadilla, hacemos un hoyo que perfore el cartón en introducimos golpes de dos-tres semillas de habas en él. Regamos abundantemente para que comience la germinación.

Con ayuda de una azadilla, hacemos un hoyo que perfore el cartón en introducimos golpes de dos-tres semillas de habas en él. Regamos en abundancia para que comience la germinación.

Por último, añadimos algo más de paja para cubrir todo el sistema.

Por último, añadimos algo más de paja para cubrir todo el sistema.

 

 

 

 

 

 

 

 

La introducción de leguminosas en el terreno es un paso fundamental en la regeneración de suelos. Estas plantas son capaces de capturar el nitrógeno del aire y transformarlo en sustancias asimilables por otras plantas. En sus raíces se crearán colonias de bacterias beneficiosas para la tierra y para la absorción de N. Nuestra intención no es todavía cosechar habas este primer invierno, sino nutrir la tierra un poco más mediante la poda consciente de estas plantas. Hemos de evitar que saquen flor. Iremos cortando trozos de su parte aérea y depositándolos en el terreno. De esta manera, la planta realizará una autopoda de sus raíces, que se descompondrán y aportarán nutrientes a la tierra.

Sesión 4: comprobación del estado del terreno y preparación para plantación de verano (abril de 2015)

Cuando llegamos nos encontramos con que tras el invierno el terreno se había cubierto de hierba y las habas habían crecido entre ella. Mucha de la materia orgániza la utilizamos para crear hasta tres composteras, añadiendo paja mezclada con gallinaza proveniente del gallinero construido durante el invierno.

Comprobamos que el cartón y el resto de materia orgánica, incluida la paja ha prácticamente desaparecido y en su lugar tenemos una tierra oscura y mullida.

Esperaremos un mes más para comenzar a plantar.

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