El compostaje según el método biointensivo

2181314_62ccfb49El aporte de compost en nuestras huertas es fundamental para el buen mantenimiento de estas y para promover la agricultura sostenible. Frente a lo que promueve la agricultura industrial con el uso de fertilizantes líquidos (que solo ponen a disposición de la planta los nutrientes que necesitan pero no favorece la vida microbiana del suelo y por tanto, colabora en la pérdida de superficie de tierra fértil cada año), el uso de compost nos permite mantener los suelos vivos, fértiles y sanos, pieza fundamental para la agricultura sostenible.

Ya que el compost no solo añade nutrientes, sino que posee otras cualidades que la hacen la mejor opción.

Por un lado, la liberación de nutrientes es de liberación lenta. Esto quiere decir, que la planta irá absorbiéndolos a medida que los necesite y no de golpe como sucede con los fertilizantes líquidos.

Además, mejora la estructura del suelo: descompacta aquellas tierras arcillosas y aglutina las tierras demasiado arenosas mediante la acción de estas bacterias de suelo vivo que funcionan como un “pegamento”.

Todo esto favorece el buen drenaje de la tierra, que evita que las raíces se pudran y no puedan respirar y además, regula el PH de la tierra, fundamental también para la mayoría de los cultivos que necesitan un ph neutro para crecer.

Las bacterias y microorganismos contenidos en el compost y en un suelo fértil son los encargados de descomponer la materia orgánica en sustancias asimilables por las plantas y a su vez, desprenden antibióticos, lo que hace que nuestros cultivos estén así protegidos de enfermedades.

Es interesante cuando hacemos compost nosotros mismos, aportar diferentes tipos de residuos ya que cada microorganismo tiene preferencias por un tipo de cultivo u otro y de esta forma obtendremos una mayor diversidad de vida subterránea además de aportar diferentes estructuras a nuestro suelo que ayudan a la aireación y el drenaje.

Existen muchos métodos para hacer compost, pero todos coinciden en la necesidad de mezclar principalmente dos tipos de deshechos: materia verde y materia seca.

Entendemos por materia verde todos aquellos restos de cosechas, cocina, etc, frescos y que contienen humedad. La materia seca son aquellos cultivos más leñosos y restos de cultivos secos.

También se puede añadir estiércol de diferentes animales para aportar nutrientes y para acelerar la descomposición. El estiércol no es más que materia orgánica en descomposición por efecto de las bacterias contenidas en el aparato digestivo de los animales.

Para saber más sobre los tipos de materiales a utilizar y sobre técnicas de compostaje y abonado  ver Abonos naturales y compost.

En este taller nos centraremos en la creación de compost según el método biointensivo.

A diferencia de otros tipos de agricultura, el método biointensivo propone hacer una mezcla de 1/3 de verde, 1/3 de seco y 1/3 de tierra fértil. Esta tierra se obtendrá de lugares de cultivo y de superficie, que es donde más cantidad de microorganismos podemos encontrar. En algunos libros se propone una proporción menor de tierra. La idea es conseguir un equilibrio perfecto entre cantidad de carbono y nitrógeno. Además, frente a otros sistemas que recomiendan un mayor contenido en nitrógeno frente a la cantidad de potasio y fósforo, este cultivo aconseja una proporción igual (ver abajo cuadro de proporciones de algunos estiércoles de animal).

El tamaño ideal para una pila de compost es de un metro cúbico, esto permite obtener durante la descomposición una temperatura superior a los 65 grados, lo que nos asegura una mayor rapidez en la creación de compost.

Existen algunas técnicas para disminuir el tiempo de producción (que suele rondar entre los 3 y seis meses dependiendo de los materiales y el momento del año). Uno de ellos es añadir más cantidad de nitrógeno, ya que es el encargado de iniciar el proceso de descomposición. Podemos usar purín de ortiga o plantas leguminosas para este fin o más eficazmente y si disponemos de él, estiércol de algún animal (ver proporciones de N de distintos estiércoles abajo). Pero no debemos abusar del estiércol ya que además de nutrientes contiene otras sustancias perjudiciales para la tierra como sales. Otra es la aireación constante. Mientras que en un proceso normal se voltea la tierra cada dos-tres semanas para ayudar a los microorganismos aeróbicos a descomponer la materia orgánica, se puede realizar cada dos o tres días.

La pila de compost puede estar contenida en una compostera o sobre el suelo. En este último caso se recomienda remover antes la tierra sobre la que se van a ir poniendo los materiales para ayudar a los microorganismos a moverse sin problemas por el terreno. Se recomiendo colocarla en un lugar soleado en invierno y sombreado en verano, por lo que un árbol de hoja caduca es ideal (a excepción del nogal y el eucalipto, que contienen taninos y otras sustancias dañinas para los microorganismos).

Aunque por lo general obtendremos un buen compost utilizando paja como seco y los restos de siega y cultivos como verde, en cultivo biointensivo, como lo que pretendemos es obtener la mayor producción en el menor espacio posible, es interesante conocer los aportes de C/N de cada material a utilizar y hacer nuestros cálculos. Lo ideal es conseguir una proporción C/N de entre un 25-30/1. Por lo que podemos jugar con distintos materiales para obtener la proporción que más nos convenga. Por ejemplo, podemos mezclar aserrín con estiércol de gallina, pero esto solo nos dará una proporción adecuada pero demasiado compacta, por eso es interesante mezclarlo con un residuo que permita la mejor aireación como la paja y reducir proporcionalmente la cantidad de aserrín.

Aquí dejamos un cuadro de algunos de los más conocidos.

CULTIVO RELACIÓN C/N
aserrín 150/1
Paja 75-150/1
Hojas secas 20-60/1
Estiércol de caballo 30/1
Restos de cocina 15-20/1
leguminosas 12-24/1
TIPO DE  ESTIÉRCOL PROPORCIÓN N/P/K
Gallina (fresco) N:1,5%

P:1%

K:0,5%

Gallina (seco) N:4,5%

P:3,5%

K:2%

Vaca N:0,56%

P:0,23%

K:0,6%

Caballo N:0,69%

P:0,32%

K:0,46%

Cerdo N:0,5%

P:0,32%

K:0,46%

Oveja N:1,4%

P:0,48%

K:1,2%

 

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