Autocultivo de champiñones

Cultivar champiñones es sencillo y una vez que comienzan a salir, podemos tener producción continua hasta que se agoten los nutrientes del preparado. Aun así, hemos de tener en cuenta algunas consideraciones previas para que nuestro cultivo no sea atacado por enfermedades que vuelvan improductiva nuestra cosecha.

Algunos conocimientos que hay que saber:

Lo que conocemos como champiñón o seta no es más que el “fruto” de un hongo que en estado natural no vemos a simple vista. Mientras que el champiñón tiene un determinado tamaño, el hongo que lo produce puede tener un volumen altamente superior, y coloniza el subsuelo sin que nosotros lo veamos. Los hongos pertenecen a un reino distinto del reino animal o al vegetal, por eso sus condiciones de cultivo difieren del de las plantas. Hay muchos tipos de hongos, en este caso trabajaremos con un hongo saprófito, es decir, que se alimenta de materia en descomposición, por eso hemos de crearle un hábitat que favorezca esta situación: unas condiciones de humedad y calor idóneas para que el micelio (masa de hifas que constituye el cuerpo vegetativo de un hongo) pueda colonizar dicha materia orgánica.

Así pues, los materiales que utilizaremos son los siguientes:

  • Una caja de porexpan, que contendrá toda la materia y mantendrá la temperatura.
  • Paja (puede estar hervida para evitar que los restos de grano germinen).
  • Compost (para que las bacterias en él contenidos comiencen el trabajo de descomposición).
  • Agua, para humedecer la mezcla.
  • Turba o mantillo para cubrirlo.
  • Micelio en grano (en nuestro caso de la variedad Agaricus Bisporus, champiñón de París).
  • Tapa para cubrir la caja.

Nosotros recomendamos el uso de mantillo frente a la turba ya que, aunque esta última tiene un alto contenido en nutrientes, lo consideramos un recurso no renovable, a la altura del petróleo u otros tipos de carbón, ya que su proceso de creación requiere miles de años de plantas en descomposición, y su velocidad de regeneración es similar al de estos otros compuestos.

Antes de comenzar, debemos atender a la higiene de nuestras manos y utensilios de trabajo, ya que durante el proceso de “sembrado” pueden producirse contaminaciones que impidan la colonización del hongo que nos interesa frente a otros hongos o bacterias que puedan estar en ellos. Por eso, no sólo es importante lavarse las manos, si no tener cuidado de no toser o estornudar cerca de la mezcla.

Procedimiento:

  1. En un cubo, mezclaremos la paja (ase recomienda hervirla antes para evitar su germinado y posible contaminación de otros hongos que se alberguen en ella) con el compost humedeciéndolo un poco mientras removemos. A esta mezcla pueden añadírsele posos de café, ya que hay estudios que han demostrado que éstos, utilizados como aporte nutritivo, podrían hasta multiplicar por tres la producción de champiñones.
  2. Colocaremos la mezcla en la caja cubriéndola prácticamente hasta arriba. Cuanto más la cubramos, más alimento proporcionaremos a nuestros champiñones.
  3. Sobre ésta, espolvorearemos los granos colonizados con micelio de champiñón.
  4. Cubriremos el resultado con aproximadamente un dedo de mantillo humedecido y rociaremos con agua en spray para asegurarnos que se ha humedecido por completo.

Una vez terminado este proceso, tendremos que cubrir nuestra caja para que no le entre luz durante un período entre 5 y 8 días, o hasta que veamos que el micelio (representado por un pelillo blanquecino) ha colonizado la superficie de la mezcla. Durante estos días, hemos de mantener nuestra caja humedecida. Aconsejamos, para no excedernos, ir echando poco a poco el agua con ayuda de un spray o difusor.

Mientras tanto, prepararemos una tapa (es necesario que tenga altura para permitir a nuestros champiñones crecer) en la que haremos una ventana por la que entrará la luz. Esta ventana, para no perder humedad ni calor, será cubierta por un film plástico transparente que permita la entrada de la luz, recordando que no es adecuado situarlo donde pueda darle la luz directa, sino más bien indirectamente (sobre un armario, en un patio interior…).

Una vez realizado el proceso completo, mantendremos nuestra caja a una temperatura entre los 10 y los 22 grados aproximadamente, en un lugar sin luz directa y con un grado de humedad del 80%, es decir, reproduciendo las condiciones del sotobosque, hábitat natural de setas y otros hongos.

Para mantener la humedad durante el tiempo posterior y el crecimiento de los champiñones, continuaremos pulverizando agua cuando consideremos necesario. Si queremos evitar que los champiñones se humedezcan y se pudran, lo haremos sobre la cara interior de la tapa, y no sobre los champiñones. Esto evitará que haya un exceso de humedad en el cultivo y que puedan llegar a pudrirse antes de su recolección. Sabremos que necesita agua cuando se hayan evaporado todas las gotitas  en la tapa.

A los 12 días aproximadamente comenzarán a salir los primeros minichampiñones. La primera producción madura se obtiene aproximadamente a los 20 días, cuando el sombrero de los champiñones alcanza diámetros entre 5-8 cm. Se deben recoger los champiñones mientras las láminas por debajo del sombrero estén de color rosado, su color tabaco indican que empiezan a pasarse.

IMG_4598redPodemos ir recogiendo los más grandes a medida que los necesitemos, teniendo en cuenta que si hemos realizado bien todo el proceso, podremos disponer de una cosecha semanal. Para su recolección, es importante que no los cortemos, sino que debemos retorcer ligeramente el cuerpo del champiñón para que se desprenda del substrato

Dependiendo de la temperatura que podamos mantener, la cosecha durará desde su plantación a partir de octubre, hasta marzo/abril, aunque si pasada esta fecha todavía mantiene alimento, podrá durar mientras se mantenga la temperatura indicada.

Para ver presentación en pwp pulsar aquí:

TALLER DE CULTIVO DE CHAMPIÑONES

11 comments

    1. Hola Daniel. Encontrarás varias definiciones de mantillo que suelen resultar confusas al equiparar mantillo a “cobertura”. Nosotros nos referimos al típico mantillo que puedes encontrar en las tiendas y que no es más que materia orgánica descompuesta, similar al compost pero menos completo en cuanto a nutrientes. Lo puedes hacer a base de estiércol, de hojas, de restos de poda…En nuestro caso usamos mantillo para ofrecer una estructura al hongo para que se fije al tiempo que obtiene materia orgánica. Por esto puedes usar sustrato en su lugar o una mezcla de ambas.

      Un saludo y gracias por plantearnos tus dudas.

    1. Hola Jose, gracias por tu comentario. En respuesta a tu preguntas, puedes usar lombricompost aunque no es necesario que eches demasiado pues lo único que se precisa es la aportación de las bacterias descomponedoras. Si tienes algún compost casero (no es necesario que esté demasiado maduro) también te servirá y quizá tenga más carga bacteriana que el lombricompost si el que tienes es comprado. En cuanto al recubrimiento, nosotros hemos usado mantillo.

  1. Hola, gracias por esta informacion, tengo algunas dudas: a que hemisferio corresponden los datos en cuanto a fecha de siembra y hasta cuando se puede cosechar, en cuanto al MICELIO GRANULADO he notado que hay una empresa en Argentina que los vende(aunque no he conseguido aun su direccion) pero la pregunta es si es facil encontrar proveedores o se dificulta su adquisisicion, ( yo estoy en Uruguay) y ¿como puedo regular la humedad interior y su temperatura?. Bueno, muchas gracias de nuevo!!!!!

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