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Recetas vegetarianas para las fiestas

Hay muchísimas recetas tradicionales e innovadoras para realizar una propuesta de menú vegetariano en estas fiestas. La propuesta que realizamos en el taller fue un menú que incluía:

Entrantes

Bocaditos de garbanzos, una opción más blanda respecto al falafel.

Canapés de dos tipos:

  • Paté de setas ostra con germinados de rabanito.
  • Untable de queso, rúcula y nueces con rodajas de tomate cherry.

Makis de dos tipos:

  • tofu con láminas de zanahoria pochada.
  • pimiento y berenjena asados con pepinillo dulce (tipo polaco).

Principales

Triángulos de tofu a la piña

Pieroggi de patata y queso o de chucrut con setas y cebolla.

Postres

Bizcocho de harina de algarroba

Gelatina de uvas

 

La propuesta no sería realizar todos estos platos, pues supondría estar mucho tiempo en la cocina. Hemos planteado esta diversidad para que cada persona pueda escoger entre varias opciones. Por otra parte se ha escogido una mayor diversidad de entrantes, para transformar la visión tradicional de comida navideña en la que no se pase tanto tiempo en llevar y traer platos, dando lugar a tres momentos en la comida: los entrantes, el principal (traído a la vez) y el postre. Todo sea por minimizar el tiempo fuera de la mesa.

Además no se han incluido recetas típicas como la lombarda con manzana, purés y cremas vegetarianas así como ensaladas. Estas permiten todo un mundo de posibilidades pero que fácilmente podemos haber realizado el algún momento.

Os dejamos, a continuación, las recetas:

Bocaditos de garbanzos

Ingredientes:

Una cebolla y media

1 diente de ajo

500 gr de garbanzos cocidos

1 huevo

4 cucharadas de avena

harina de avena

2 cucharadas de cilantro

Sal y pimienta a gusto

 

Preparación:

Pochar la cebolla a fuego medio, echándole un poco de pimienta molida, hasta que esté relativamente transparente.

Una vez pochado con la batidora se procesan los garbanzos cocidos, con la avena (no la harina), el huevo, el cilantro y la cebolla. Condimenta con sal. Deja enfriar esta masa en la nevera 15 minutos.

Divide la pasta en 12 porciones, forma bolitas con ellas y aplástalas. Enharina finamente los bocaditos y en una sartén con algo de aceite ve poniendo los bocaditos y cocina de cada lado, hasta que estén doradas, por 3 o 4 minutos de cada lado. Otra opción sería no enharinar y utilizar el horno para cocinarlas.

 

Paté de setas

Ingredientes

Una cebolla y media

300 gr. de setas (yo he utilizado ostra, pero no estaría de más algo de shittake)

200 gr. de nueces

un poco de tomate seco hidratado

Un diente de ajo

Preparación:

Pochamos en una sartén la cebolla, cortada fina, con un poco de pimienta negra molida. Una vez empiece a ablandarse introducimos las setas con el diente de ajo picado. Esperamos a que la seta esté bien cocinada y la cebolla esté jugosa. Reservamos.

Podemos utilizar la misma sartén para tostar las nueces un poco, a fuego medio-alto, sin aceite. Apenas 3-4 minutos, que cojan un poco de color.

En un baso de batidora introducimos las nueces, los tomates secos hidratados y lo que tenemos en la sartén y procesamos.

Dejamos que se enfríe y servimos del tiempo, tanto en el canapé como en una tarrina, por si alguien quiere ponerse un poco más.

Untable de queso, rúcula y nueces con rodajas de tomate cherry.

Ingredientes

Tarrina de queso untable

Bolsa de rúcula

100 gr. de nueces

5 o 6 tomates cherrys

Procedimiento

Picamos finamente la rúcula que deseemos (según nos guste más o menos). Introducimos en un baso de batidora la rucula, las nueces y un par de cucharadas de queso. Batimos a conciencia. Si nos gusta que haya tropezones de nuez, en lugar de batirlo así podemos utilizar un mortero y machacar lo que nos apetezca. Juntamos después la mezcla con el queso que nos quede. Podemos ir mezclando y probando para no diluir demasiado el sabor del untable.

Para servir, recomedamos una hoja de rúcula, unas láminas de tomate cherry y algo de nuez machacada. Si servimos el tomate cherry entero se recomienda que lo pasemos primero un poco por la sartén, para que sea más fácil dar el bocado.

 

Makis vegetales

Ingredientes comunes

3 algas nori

300 gr. De arroz redondo (o de sushi si nos ponemos finos)

360 ml de agua

25 ml. De vinagre de arroz (valdría cualquiera, pero preferible).

15 gr. De azúcar.

10 gr. De sal.

Esterilla

Ingredientes para el que tiene tofu

100 gr. De tofu escurrido y marinado al gusto (podemos coger el de la piña perfectamente).

3 zanahorias

Salsa de soja

Ingredientes para el de pimiento y berenjena

100 gr. De pimiento asado

100 gr. De berenjena asada (o a la sartén).

3 pepinillos al estilo polaco (valen otros, pero pueden ser muy fuertes. Elegir dulces).

Preparación

Lavamos a conciencia el arroz en un escurridor hasta que no suelte almidón (blanco). Después lo cocemos con el agua indicada a temperatura media baja y con tapa. Dependiendo del arroz habrá que introducir un poco más de agua. Mientras cuece el arroz, mezclar el vinagre, el azúcar y la sal, removiéndolo a conciencia para que se mezcle lo más posible.

Una vez se termine el agua (y esté comestible el arroz), ponemos el arroz sobre un recipiente y le añadimos la mezcla que acabamos de preparar. Lo removemos bien para que se integre.

Aquí si nos ponemos tradicionales tendríamos que hacerlo en un recipiente de madera, con un abanico enfriándolo mientras removemos. Se puede hacer sin tanta ceremonia, removiendo de vez en cuando, dejándolo a temperatura ambiente. Obviamente tardará algo más.

Para el maki de tofu con láminas de zanahoria, pelamos las zanahorias y con el pelador hacemos tiras finas que pasaremos a la sartén con un poco de aceite a temperatura media. Cuando estén casi totalmente blandas, incorporamos un chorrito de salsa de soja y dejamos que consuma la mayor parte posible. El tofu lo trocearemos en tiras y lo pasaremos vuelta y vuelta en la sartén (unos dos-tres minutos, hasta que se dore un poco). Si no tiene mucha sal su marinado, se le puede incorporar sal y pimienta.

En el caso del de berenjena, podríamos asar parcialmente en el microondas la berenjena y luego a la sartén, o hacerlo en el horno, como nos sea más práctico. El pepinillo cuanto más escurrido esté mejor, lo troceamos de manera similar al tofu.

Necesitaremos una esterilla para hacer nuestros makis. Podemos encontrarla en casi cualquier tienda de alimentación del barrio. Ponemos encima de la esterilla un rectángulo del alga nori (normalmente la mitad).

Cogemos un vasito de agua y mojándonos los dedos ponemos un poco de arroz (ya enfriado) sobre el alga. Debemos llegar de una parte a otra del alga y en la parte más inferior de la superficie (no en el centro) sin que llegue a tocar para poder enrrollarlo luego. Según sea de un tipo de maki o de otro vamos poniendo ingrediente sobre ingrediente, con cuidado de que no nos quede muy gordo. Mojamos la parte superior (la que no tiene relleno) del alga con unas gotas de agua y la repartimos de lado a lado.

Con ayuda de la esterilla enrollamos el maki, haciendo un poco de fuerza para que quede compacto. Con un cuchillo bien afilado, mojándolo cada corte (o cada dos), vamos cortando por mitades: a la mitad, la mitad de la mitad, hasta que tengan un tamaño aceptable.

En cualquier caso, es posible que si no lo habéis visto hacer os pueda parecer difícil. No lo es en absoluto. Podéis ver el procedimiento en varios vídeos en youtube.

Pierogis de patata y queso; pierogis de setas, chucrut y cebolla

Ingredientes

230 gr. De harina

125 ml de agua

2 cucharadas de aceite

Dos pellizcos de sal

– Para el relleno:

300 gr. De patata cocida.

200 gr. De queso tipo mousse

1 cebolla grande

Para el de chucrut:

200 gr. De chucrut

1 cebolla grande

300 gr. De seta ostra (también valdría champiñón, pero tiene que ser fresco)

Preparación

 

Empezamos con el relleno: pasamos la patata por el pasapuré, o lo machacamos a conciencia con un tenedor. Es interesante que queden cuantos menos grumos mejor, pero tampoco tenemos que obsesionarnos. Cortamos la cebolla fina (pero no en exceso), le echamos una pizca de pimienta y  ponemos a pochar a fuego medio (con cuidado de que no se nos cueza cuando suelte el agua). Cuanto más nos que blandita y jugosa mejor. Una vez esté pochada, dejamos enfriar 5 minutos y luego unimos los tres ingredientes, el queso, la patata y la cebolla.

Si queremos hacer el de chucrut con setas y cebolla: se pocha la cebolla con 300 gr. De seta ostra. Cuando esté todo pochado esta parte estaría. Mientras tanto lavamos el chucrut (200 gr.) en un escurridor y ponemos a cocer con un poco de agua y 5-6 bolas de pimienta negra. Con 5 minutos hirviendo bastará. Ponemos a enfriar y listo.

Para la masa: el sistema de amasado es parecido al de la pizza, solo que la masa debe quedar algo más elástica, lo que nos obliga a echarle un poco más de agua (en forma de gotas) si la notamos seca. SIN MÁQUINA: procuraremos estirar la masa muy fina pero con cuidado de que nos quede margen para poder estirarla todavía más.

CON MÁQUINA: cortamos la masa en dos con un cuchillo afilado, y utilizamos uno de los pedazos. Cogemos la bola y la aplastamos con la mano en una mesa con algo de harina. Si tenemos la máquina vamos pasando por los distintos grosores de dos en dos hasta llegar al 6.

Con un vaso ancho hacemos círculos en la masa (bastará con aplastarlo). Reservamos estos círculos encima de papel vegetal sin que se toquen tapados con un trapo (yo lo hago de 6 en seis)

Rellenar estos círculos con una cucharada colmada de relleno que previamente hayamos preparado y cerrar arropando con la forma de una empanadilla.

Para cerrarlo más firmemente valerse de un tenedor: queda empanadilla total. Reservar tapado bajo un trapo sin tocar otros.

Podemos congelarlos inmediatamente con cuidado de que no se nos peguen (con papel vegetal), o bien cocinarlos en ese mismo instante.

Estén congelados o no, se ponen a cocer de la misma manera: una vez el agua con aceite y sal rompe a hervir, introducimos los pierogis en abundante agua y según se pongan a flotar contabilizamos 5 minutos.

No hace falta lavarlos si se van a consumir de inmediato, si no, es mejor lavarlos para parar la cocción o sacarlos un poco antes.

Lo habitual es servir unos 6 pierogis por persona acompañados de cebolla pochada por encima. En una olla grande he cocido a la vez 12-15 pierogis, si bien cuanta más densidad más probabilidad habrá de que se puedan romper.

Generalmente empiezo haciendo la masa, la dejo reposar y me pongo con el relleno, pero como no hay prisa (mala compañera de la cocina) podemos hacerlo todo simultáneamente en compañía.

Triángulos de tofu con piña

 

Ingredientes

Tofu firme escurrido

400 g

Pimientos verdes semi picantes o picantes

7-8 pequeños

Jengibre fresco

un trocito (será para aromatizar)

Tomate cherry

200 g

Piña natural en rodajas

8

Pimienta negra molida

Sal

Salsa de soja

30 ml

Vinagre de arroz o de sidra

15 ml

Miel

10ml

Zumo de limón o lima

4 ml

Semillas de sésamo negro o blanco

Aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Uno de los principios básicos es escurrir muy bien el tofu, por lo que después de quitarle el líquido conservador lo ponemos en un escurridor con un peso encima. Puede utilizarse el mismo envase como soporte para poner peso (una botella de agua por ejemplo). Al menos debería estar media hora, pero cuanto más mejor. Después de esto aliñamos el bloque con la soja, el vinagre, el zumo de limón, la miel y un chorrito de aceite. Cuanto más tiempo esté en el adobo más potente sabrá después el tofu, pero mínimo sería otra media hora.

Cortar los pimientos en rodajas finas, si son pequeños, o en cuadrados del tamaño de un bocado, si usamos variedades italianas. Trocear la piña en piezas también de un bocado y secar un poco con papel de cocina. Pelar y picar el jengibre.

Cortar el bloque para obtener dos porciones de grosor más fino y luego cortar en triángulos.

Calentar un poco de aceite en una sartén o plancha y cocinar el tofu a temperatura media-alta hasta que se dore por ambas caras, dejándolo firme y un poco crujiente. Salpimentar y retirar. En la misma sartén, cocinar el jengibre hasta que suelte su aroma y añadir los pimientos. Dejar que se cocinen bien, que se tuesten un poco. Trocear la piña en trozos de bocado e incorporar acto seguido junto a los cherrys y la piña. Agregar la salsa que quedaba en el adobo (la cantidad que consideremos), salpimentar y devolver el tofu a la sartén. Añadir semillas de sésamo al gusto y cocinar el conjunto unos minutos más.

Se podría acompañar este plato con un poco de cus cus o de quinoa.

 

Bizcocho de algarroba

Ingredientes:

150 g de harina de trigo

50 g de harina de algarroba

1 sobre de levadura (16 g)

Una pizca de sal

2 huevos

50 de azúcar

60 ml aceite de oliva

Una cuajada (tamaño yogur)

Preparación

Precalentar el horno a 180ºC. Mientras, preparar un molde y untar con mantequilla. Tamizar las harinas y agregar la sal y la levadura (si es levadura natural, mezclar desde dos puntos distintos).  Batir los dos huevos, todo lo posible, y añadir el azúcar. Incorporar el aceite y después la cuajada, el aceite poco a poco mientras se sigue batiendo

En un bol grande mezclamos los ingredientes, removiendo con una cuchara poco a poco para integrarlo todo.

Una vez esté homogénea la masa, verter sobre el molde y hornear la masa (en bandeja de en medio) a 180ºC durante 30-35 minutos cuidando que no se nos quede crudo el interior.

¡Dejar reposar y disfrutar!

 

Gelatina de uvas

Ingredientes

250 gr. de uvas

200 ml. De zumo de uva blanca.

4 cucharadas de panela

5 gr. de agar agar

10-12 Hojas de menta.

Procedimiento

Infusionamos la mitad del agua y las hojas de menta. Endulzamos con la panela y dejamos reposar 10 minutos. Colamos

LLevamos a ebullición el resto del agua y añadimos el agar-agar. Hervimos un minuto. Retiramos, añadimos la infusión, removemos y dejamos templar.

En un molde enjuagado con agua fría, añadimos una fina capa del líquido. Colocamos las uvas por capas hasta el borde. Añadimos el zumo al líquido, removemos y rellenamos los moldes.

Regrigeramos al menos dos horas.

Diseña tu huerto ecológico

Hablar de agroecología no solo significa cultivar sin químicos, sino de hacer huertos sostenibles a largo plazo y respetuosos tanto con aquellos que trabajamos en él como con el resto de flora y fauna que nos rodean.

A la hora de diseñar un huerto ecológico, por tanto, debemos tener en cuenta no solo el cuidado de nuestras plantas sino el de los organismos que conviven en simbiosis con ellas y que son, en realidad, las que les permiten su desarrollo y posterior producción de aquello que nos vamos a comer. Continue reading

Ideas sanas para comer fuera de casa

La alimentación se está volviendo un tema que comienza a interesar al público general. Cada vez miramos más lo que comemos, intentamos buscar productos saludables, con menos conservantes, con menos pesticidas, más naturales…

Pero nuestro estilo de vida muchas veces choca con nuestro deseo de comer sano. Sobre todo en las grandes ciudades y zonas colindantes, comer en el trabajo se ha vuelto una obligación. Poca gente tiene la suerte de poder volver a casa a comer y regresar al trabajo. Por eso, comer de tupper se ha vuelto una costumbre muy aferrada a nuestra cotidianeidad. Comer de tupper o comer fuera (generalmente comida rápida, platos precocinado, etc…) contradice nuestro intento de llevar una vida más sana, pero esto no siempre tiene que ser así. Existen fórmulas que podemos utilizar para seguir comiendo de manera saludable, aun cuando nuestra jornada laboral no nos lo permita.

En este taller, queremos hacer un acercamiento a la comida para llevar, que no necesita de ser calentada y que es una propuesta ideal para aquellos que comemos fuera de casa*.

Cosas que hay que saber

  1. Muchos de los ingredientes que utilizaremos son crudos. Los alimentos crudos, se están demostrando grandes aliados para nuestra salud. Mantienen el 100% de sus propiedades, ya que no han sido calentados a más de 45 grados, funcionan como magníficos antioxidantes y depurativos, aumentan la vitalidad, hidratan el organismo sin necesidad de beber agua ya que al no estar cocinados no pierden humedad y retrasan el envejecimiento de nuestras células ya que no pierden vitaminas, enzimas ni oligoelementos. (Para saber más sobre la comida cruda ver taller de cocina crudivegana).
  2. Propondremos recetas 100% de origen vegetal, sin azúcares refinados, lácteos ni gluten, que se mantienen mejor sin necesidad de añadir conservantes y pueden hacer una comida nutricionalmente completa si se saben combinar.
  3. El modo de alimentación que proponemos, no ha de ser un cambio radical, sino que aconsejamos ir introduciendo nuestras propuestas poco a poco ya que solo así afianzaremos nuestro gusto por este tipo de recetas.
  4. Son recetas para llevar, aunque pueden servirnos también para cualquier momento que estemos en casa. Son rápidas de hacer y sencillas de comer.
  5. Para aquellos con poco tiempo, pueden preparar las cinco raciones semanales la tarde del domingo y gracias al sistema de tarros de cristal y su propuesta de combinación, aguantarán en la nevera hasta el viernes. De manera que podemos comer uno cada día sin preocuparnos por la comida. Preparar cinco tarros solo te llevará una hora.
  6. Recomendamos el uso de tarros de cristal (reciclados o con gomas herméticas) ya que mantienen mejor los alimentos y evitamos el uso de plásticos, tan contaminantes en su producción y desecho y de cuestionada idoneidad para nuestra salud.
  7. La combinación de los alimentos es fundamental tanto para obtener una receta equilibrada como para su conservación.

Tipos de alimentos

Grasas (aguacate, aceite, frutos secos…)

Almidones (patata, hortalizas de raíz, cereales…)

Proteínas (legumbres, frutos secos…)

Vegetales de hoja verde (lechuga, repollo,espinacas,  kale, acelga…)

Frutas neutras (manzana, pera, frutos rojos, melocotón…)

Frutas dulces (plátano, higos, caquis…)

Frutas ácidas (kiwi, piña, naranja, fresa…)

Cómo combinar los alimentos en tu receta

La combinación de los alimentos es fundamental para su adecuada digestión. No sirve de nada hacer aportes de calcio, por ejemplo, si los mezclamos con alimentos que impiden dicha asimilación.

Algunas ideas al respecto:

La fruta se come sola, e idealmente antes de las comidas o en momentos aislados.

Las proteínas y las harinas se recomienda comerlas en platos separados.

Los hidratos de carbono y los almidones no combinan bien entre sí.

Las proteínas animales no combinan bien entre si. En cambio, las vegetales sí lo hacen.

Las grasas pueden mezclarse con cualquier alimento excepto las frutas, aunque conviene no abusar.

Cómo crear nuestro tarro

  1. Los tarros han de estar esterilizados para garantizar su conservación.
  2. Llena el tarro hasta arriba para evitar que haya alto contenido en aire. Utiliza tarros adecuados al tamaño de las raciones que necesites.
  3. El orden de las capas es fundamental. Los ingredientes con alto contenido en agua se ponen en la capa más baja. Las hojas serán las últimas en meter para mantener su frescura y vigor, no se deben usar aliños ni sal hasta el momento de consumo.
  4. Debemos hacer una combinación adecuada de alimentos para no perder ningún nutriente y aportar a nuestro cuerpo una comida equilibrada y llena de energía.
  5. Aunque parezca una tontería, comemos por los ojos, así que la combinación de colores también es algo a tener en cuenta. Si estimulamos la vista, estimulamos el apetito.
  6. Si además de combinar tipos de alimentos, combinas tipos de sabores, saciarás tu sistema nervioso y no te quedarás con ganas de más. Usa alimentos, dulces, amargos, ácidos y salados en el mismo plato.
  7. Combina texturas para que tu organismo no eche de menos nada y masticar sea una práctica que requiera de una buena salivación y no se ingiera rápidamente.
  8. Una vez preparado, protégelo del sol y guardalos inmediatamente en la nevera.

Crea tu tarro:

 

Topping: 

Semillas, frutos secos y deshidratados

Capa superior: 

Ingredientes de hoja

Capas intermedias:

Se colocarán de más peso a menos peso

Capa base:

Salsas, ingredientes macerados, o vegetales que puedan ir soltando agua.

Una receta tipo: Flower power

1 calabacín

100gr tomatitos cherry

20 gr espinacas

20 gr hojas lechuga variada

20 gr de pistachos

120ml de salsa de hierbas frescas*

Flores comestibles

orégano

1. Lava todas las verduras

2. Corta el calabacín en dados y los cherry en cuartos

3. Escurre bien las espinacas y las hojas de lechuga

4. Monta el tarro

Capas:

Salsa en la base

Calabacín en dados

Tomate cherry con orégano

Espinacas

Hojas de lechuga

Pistachos

flores

 

*Para la salsa de hierbas frescas, 1 ración (aguanta en la nevera 7 días)

Mezcla bien con la batidora los siguientes ingredientes:

40gr de aceite

1 cucharada de zumo de limón

3 gr de albahaca fresca

1 pizca de orégano en polvo

4 gr de cebolla media cucharada de perejil

20 gr de agua

Sal marina

(puede añadirse medio dátil si se desea)

 

* Gran parte de la teoría de este taller está sacado de Vergés,  Marta (2016), Cómete el tarro, ed. Planeta, Barcelona.

El papel de la micorriza en la salud de las plantas

El estudio de los microorganismos del suelo en las últimas décadas ha conseguido conformar una idea muy diferente del mismo, siendo ya no un mero soporte inerte para las plantas sino una cadena de microorganismos vivos que trabajan en simbiosis con todos los demás organismos presentes en la naturaleza y que, conociéndolos, pueden ayudarnos a comprender cómo se comportan las plantas y, por tanto, cómo podemos aplicar estos conocimientos para mejorar la salud de nuestros cultivos y aumentar la producción reduciendo los problemas en el huerto. Continue reading

Cuidados de frutales en ecológico

Hoy en día, Madrid no es conocida por ser zona de producción de frutales, aunque todavía se mantienen un par de zonas fruteras (La Vega del Tajo y la zona del Valle de Lozoya y Ayllón, en la Sierra). La tradición de producción frutícola se ha perdido en Madrid. No siendo un clima ideal para esta práctica (tenemos un marcado clima continental, con recurrentes heladas en invierno y momentos de sequía y olas de calor en verano), en los años 40 Madrid producía la mayor parte de la fruta que consumía. Hoy en día, debido a la globalización y al abaratamiento de costes de transporte, cultivar fruta en Madrid se ha vuelto poco competitivo, y por tanto, los proyectos de cultivo de frutales escasean. Además, la mano de obra en Madrid es mucho más cara que en otras zonas de España y, por supuesto, del mundo.

Pero como siempre decimos, debemos cambiar nuestros modelos de consumo e intentar producir y consumir de cercanía. Solo de esta manera, no seremos vulnerables a las futuras fluctuaciones del precio del petróleo, gracias al cual obtenemos más  del 90% de nuestros alimentos y del que somos peligrosamente dependientes. Continue reading

Abonos verdes

Como ya venimos diciendo en los últimos talleres, el cuidado de la tierra es fundamental para el éxito en el huerto. Debemos mantener una tierra mullida, rica en nutrientes y en organismos beneficiosos que nos ayuden a mantenerla aireada, permeable y que mantengan los nutrientes al alcance de las plantas.

Los abonos verdes, aquellos cultivos que plantaremos con el único fin de ser posteriormente triturados y devueltos a la tierra para enriquecer los cultivos consecutivos,  son nuestros aliados en este sentido, y no solo mantendrán la tierra cubierta durante los tiempos en los que no tengamos cultivos, protegiéndola del sol directo, la erosión y el lavado de nutrientes, sino que además, según las especies, contribuirán a desapelmazar la tierra de manera natural, a evitar la proliferación de hierbas indeseables y a enriquecerla una vez que estas plantas se hayan descompuesto. Además, son cultivos que no requieren de grandes cuidados para su desarrollo. Continue reading

cultivos para climatologías extremas

El cambio climático producirá un cambio radical en nuestros ecosistemas y por tanto, en los alimentos que podremos producir. Por ello, vemos necesario trabajar a dos niveles: el local y el global.

Trabajar a nivel global para reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y por tanto, el aumento de la temperatura del planeta y la inestabilidad climática. A nivel individual,  consumo de alimentos de cercanía, de temporada y ecológicos, el uso de transporte público frente al privado, la reducción de nuestros consumos en general, la reducción de carne en nuestras dietas…todas estas son medidas que podemos adoptar para contribuir. A nivel de políticas de Estado, serían necesarios planes de reforestación masivos, aumento de cultivos como sumideros de CO2, reducir la expansión agrícola y cultivar de manera agroecológica, evitar los pesticidas y abonos provenientes de la industria pretroquímica, mejorar la gestión de los estiércoles y purines de la ganadería, reducir el uso de maquinaria agrícola, reducir los desperdicios, reducir el transporte de mercancías… por ello, debemos presionar a nuestros gobiernos para que se tomen estas medidas o iniciar nosotros proyectos en nuestras comunidades que tengan como objetivo promover todas estas medidas.

Trabajar a nivel local para poder adecuar nuestros sistemas de cultivo a los cambios que produce el cambio climático a nivel más de nuestro huerto. Continue reading

¿Sabemos lo que comemos?

Podríamos hacer un repaso a los principales contaminantes que tiene la carne, el pescado y las verduras de forma oficial (es decir, legal). Además de las implicaciones que tiene su producción para el planeta y para nuestra salud.

Informe AESA (AUTORIDAD EUROPEA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA): en 2015

En el 27,3% de los alimentos, no sólo se detectó la presencia de un único plaguicida, sino que se hallaron restos de varios de ellos. No existe ningún estudio que haya analizado qué sucede en nuestro organismo cuando ingerimos (a bajas dosis). Muchas de las sustancias se comportan como disruptores hormonales o endocrinos. Se ha constatado que dichas sustancias podrían contribuir a causar infertilidad, malformaciones congénitas y enfermedades de Parkinson y Alzheimer. El glifosato fue uno de los principios activos tóxicos más presentes, que en 2015 ya fue catalogado por la OMS como probablemente cancerígeno. Continue reading

recetas contra el cambio climático

El planeta Tierra ha sufrido a lo largo de su historia cambios en el clima y ha variado su temperatura media modificando así las condiciones de vida en la Tierra. Las consecuencias de estos cambios han podido verse en factores como el aumento o disminución de las zonas de hielo, pero sobre todo en la diversidad de especies tanto de flora como de fauna que han poblado el planeta.

Estos cambios han conformado lo que hoy conocemos como los hábitats y ecosistemas de la Tierra. Lo que hoy se llama Cambio Climático, podría tomarse como un cambio más de tantos si no fuese porque el origen de este cambio radica en otro lugar. Es el hombre el que está provocando este cambio debido a la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera y estos cambios se están produciendo más rápido de lo que ocurrió con los cambios anteriores. De hecho, no es hasta la época industrial que se comienza a hablar de este tema*.

*La información teórica de este taller está sacada de la página web de la Línea Verde del Ayuntamiento de Móstoles

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